Tu calidez ilumina en sueños.
Aislada en una isla.
Entimismada.
Recorro de memoria tu cuerpo, pero no puedo captar tu olor.
No tengo el alma fría, aunque está lejana.
Perder referencias agota, incluso cuando terminamos por asumirlas.
Son quiebros lamentados, como el haz que quita vidas, pero nos ata más a la vida.
No creo que sufrimiento sea sinónimo de vida, a pesar de todo.
Te guardo la risa para hacerte feliz. Milagros ocurren a diario.
Perdería la razón por oler tu cuello un solo instante.
No te asombres, ni temas.
Simplemente sin ti la vida es irrespirable.